Lo que hay detrás de esa "pulcra" apariencia de Marcelo Ebrard es un auténtico tirano dispuesto a cualquier cosa con tal de cumplir su voluntad y los compromisos que ha adquirido. No importa si para ello tiene que utilizar la fuerza pública en contra de quienes, supuestamente, debe proteger. Así lo demuestran los recientes hechos en los rumbos del sur-poniente de la Ciudad de México, por cierto y paradójicamente, muy cerca de las oficinas de Derechos Humanos.
El movimiento de resistencia en contra de la construcción de la Supervía Poniente ha estado sufriendo los embates de los provocadores y ahora incluso de los granaderos. Con el pretexto de realizar "estudios" se presentaron en la zona, más para amedrentar que para "estudiar", pues quién puede creer que esa es la verdadera razón si para ello los encargados de hacer "los estudios" llegan a la zona del conflicto por la noche y resguardados por cientos de granaderos. Con ese rigor y esas fuerzas públicas debería de perseguirse a los criminales que tienen sitiada a la ciudad y no a ciudadanos que defienden el legitimo derecho de manifestar su descontento ante las decisiones unilaterales de un gobierno que tendría que estar para escucharlos y no para atacarlos arteramente por la noche.
Ebrard viaja al extranjero para lucirse y promover su adelantada candidatura para la presidencia de la República y aparece, según él, sereno y confiado. Con la misma serenidad y confianza ordena que se haga lo necesario para que se cumpla su voluntad, sin importar que para ello se tengan que pisotear los derechos de quien sea. ¿No sería mejor que las macanas y los escudos de los granaderos estuvieran destinados a combatir a quienes asaltan a los transeúntes o a quienes roban autos y casas habitación? ¿Las enormes barricadas no deberían ocuparse para contener la enorme cantidad de narcomenudistas que hacen de las suyas ante el beneplácito de las autoridades?
Se dice que Nerón, el emperador romano, fue capaz de ordenar que se provocara el incendió que devastó Roma, con el objetivo de reconstruir la ciudad a su gusto ¿Qué tan lejos estará Marcelo Ebrard de ese tipo de locuras? Los especialistas han demostrado que la construcción de la Supervía Poniente ocasionará daños irreversibles al equilibrio ecológico de la Ciudad de México.
Mahatma Gandhi dijo " En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle " Entonces, si atendemos a estas palabras del pensador hindú, habrá que agradecer al tirano Ebrard que, con sus injustas acciones, esté abriendo los ojos de quienes NO estamos de acuerdo y que sabremos defender nuestra dignidad.
domingo, 31 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
COLONIA LA MALINCHE: RESISTENCIA HEROICA
Vivímos en una época en la que nos quieren hacer creer que RESISTIRSE, OPONERSE son cuestiones del pasado, de un pasado en el que había razones para que esto ocurriera, haciéndonos creer que, en la actualidad ese tipo de acciones ya no son necesarias porque (se supone) ahora todo es justicia y libertad. Pues nada más alejado de esto en la vida real, en la vida que vivímos todos los días los ciudadanos "de a pie"; los que no tenemos palancas; los que no viajamos por la ciudad gozando de los privilegios que da el que se monten operativos para agilizar las vialidades por donde se va a pasar; los que no nos podemos dar el lujo de ir a cenar a París, sólo porque se nos antojo; los que si tenemos que temer la inseguridad y violencia de una ciudad porque no estamos rodeados de guaruras dispuestos a dar la vida por protegernos; los que no somos políticos de altos vuelos con aspiraciones presidenciales.
Con todo este relajo que los gobiernos local y federal han armado para celebrar (ellos si) el centenario y el bicentenario, parece que se han dado a la tarea de confundir a todo mundo y vender la idea de que la OPOSICIÓN es cosa de un pasado tan remoto que la lucha de los habitantes de la colonia La Malinche es absurda. Pues no señores del gobierno del D.F. quienes están firmes en el plantón en contra de la Supervía Poniente tienen un derecho legítimo ganado a pulso por los mexicanos que lucharon hombro con hombro con "los héroes que nos dieron Patria" De no ser así entonces tanta lucha no tendría sentido alguno y , aunque quieran, no es posible borrar todo esto de un plumazo.
La RESISTENCIA de la colonia La Malinche es lo que le da verdadero sentido a la conmemoración de luchas como La Independencia y La Revolución, no los foquitos que alumbran el Zócalo o los desfiles carnavalescos o militares. El valor de sostener una lucha está en la capacidad de mantener un movimiento contra viento, marea y los inagotables recursos de un gobierno empeñado en hacer su voluntad. Ojalá aprendiéramos de estos vecinos en lucha y todos los mexicanos (de todas partes de este gran territorio) levantáramos la voz para decir NO o YA BASTA a los abusos, a la inseguridad, a la injusticia, a la corrupción, al autoritarismo, a la pobreza, a una guerra personal,
Con todo este relajo que los gobiernos local y federal han armado para celebrar (ellos si) el centenario y el bicentenario, parece que se han dado a la tarea de confundir a todo mundo y vender la idea de que la OPOSICIÓN es cosa de un pasado tan remoto que la lucha de los habitantes de la colonia La Malinche es absurda. Pues no señores del gobierno del D.F. quienes están firmes en el plantón en contra de la Supervía Poniente tienen un derecho legítimo ganado a pulso por los mexicanos que lucharon hombro con hombro con "los héroes que nos dieron Patria" De no ser así entonces tanta lucha no tendría sentido alguno y , aunque quieran, no es posible borrar todo esto de un plumazo.
La RESISTENCIA de la colonia La Malinche es lo que le da verdadero sentido a la conmemoración de luchas como La Independencia y La Revolución, no los foquitos que alumbran el Zócalo o los desfiles carnavalescos o militares. El valor de sostener una lucha está en la capacidad de mantener un movimiento contra viento, marea y los inagotables recursos de un gobierno empeñado en hacer su voluntad. Ojalá aprendiéramos de estos vecinos en lucha y todos los mexicanos (de todas partes de este gran territorio) levantáramos la voz para decir NO o YA BASTA a los abusos, a la inseguridad, a la injusticia, a la corrupción, al autoritarismo, a la pobreza, a una guerra personal,
EL COCHINITO DE EBRARD
¿Alguna vez ha visto usted un político que no esté entrado en carnes? ¿Se ha fijado que siempre traen unos carrazos? Y en todas estas características coinciden plenamente con los narcos... y con los payasos (bueno, aunque los payasos generalmente no traen carrazos). Lo peor de todo es que son cínicos y descarados (ahora me refiero a los políticos y a los narcos, porque los payasos se preocupan por aclarar "que respetan a los niños").
¿Cuánto cree usted que haya ido a parar al bolsillo de marcelito con negocios como la construcción del circuito bicentenario, la concesión de las bicis de La Condesa, las grúas, el Metrobus, las rutas de peseros que han sido sustituídas por autobuses que NO son RTP o el sofisticado sistema de cámaras estilo big brother que hay por toda la ciudad? Si usted pensó que MUCHÍSIMO, yo creo que se quedó corto, cortísimo. Y lo curioso es que al parecer no ha sido suficiente para llenar su cochinito.
Hace unos días el jefe de gobierno anunció que se irá de gira artística para promover su candidatura presidencial y para ello creó la Fundación Equidad y Progreso. Con semejante nombre no puede negar sus raíces priístas y por lo que podríamos llamar un milagro acreditable al espíritu santo no la llamó Fundación Arriba y Adelante o Fundación La Solución Somos Todos. Aunque hay quienes opinan que esto no está tan mal, pues lo hará los fines de semana, uno se pregunta si el asunto de dirigir o gabernar una ciudad con más de 20 millones de habitantes no es un tema verdaderamente complejo que requiere de toda la atención y energía, una labor de tiempo completo!
La otra pregunta obligada es si en esa gira marcelo promoverá que se hagan Supervías en todo el país y se cometa ecocidio para darle paso al asfalto. Deforestar cerros, selvas y todo tipo de áreas verdes será una misión compleja, pero no imposible para alguien que está decidido a hacerlo.... como lo ha demostrado monsieur ebrard. ¿Imagínese cómo pueden ser las cosas anivel presidencial si estando en la jefatura de gobierno sus achichincles como la secretaria del medio ambiente del D.F. no son capaces de decirle no? Por supuesto velan por su permanencia en el cargo y no por los intereses de una ciudadanía tan insignificante como inexistente.... cuando no están en campaña y se quieren ganar las simpatías y los votos.
Con tanto negocio de por medio y con tanta ambición, se puede hacer una suma muy básica para llegar a la conclusión de que, en el fondo, un asunto como la creación de la Supervía Poniente no es otra cosa que un ingreso más destinado a engordar el cochinito de ebrard en su mágico y misterioso viaje rumbo a las elecciones de 2112. Y los demás, pues que se jodan!
¿Cuánto cree usted que haya ido a parar al bolsillo de marcelito con negocios como la construcción del circuito bicentenario, la concesión de las bicis de La Condesa, las grúas, el Metrobus, las rutas de peseros que han sido sustituídas por autobuses que NO son RTP o el sofisticado sistema de cámaras estilo big brother que hay por toda la ciudad? Si usted pensó que MUCHÍSIMO, yo creo que se quedó corto, cortísimo. Y lo curioso es que al parecer no ha sido suficiente para llenar su cochinito.
Hace unos días el jefe de gobierno anunció que se irá de gira artística para promover su candidatura presidencial y para ello creó la Fundación Equidad y Progreso. Con semejante nombre no puede negar sus raíces priístas y por lo que podríamos llamar un milagro acreditable al espíritu santo no la llamó Fundación Arriba y Adelante o Fundación La Solución Somos Todos. Aunque hay quienes opinan que esto no está tan mal, pues lo hará los fines de semana, uno se pregunta si el asunto de dirigir o gabernar una ciudad con más de 20 millones de habitantes no es un tema verdaderamente complejo que requiere de toda la atención y energía, una labor de tiempo completo!
La otra pregunta obligada es si en esa gira marcelo promoverá que se hagan Supervías en todo el país y se cometa ecocidio para darle paso al asfalto. Deforestar cerros, selvas y todo tipo de áreas verdes será una misión compleja, pero no imposible para alguien que está decidido a hacerlo.... como lo ha demostrado monsieur ebrard. ¿Imagínese cómo pueden ser las cosas anivel presidencial si estando en la jefatura de gobierno sus achichincles como la secretaria del medio ambiente del D.F. no son capaces de decirle no? Por supuesto velan por su permanencia en el cargo y no por los intereses de una ciudadanía tan insignificante como inexistente.... cuando no están en campaña y se quieren ganar las simpatías y los votos.
Con tanto negocio de por medio y con tanta ambición, se puede hacer una suma muy básica para llegar a la conclusión de que, en el fondo, un asunto como la creación de la Supervía Poniente no es otra cosa que un ingreso más destinado a engordar el cochinito de ebrard en su mágico y misterioso viaje rumbo a las elecciones de 2112. Y los demás, pues que se jodan!
miércoles, 29 de septiembre de 2010
¿LA SUPERVIA ES UN CAMINO AL INFIERNO?
Dicen que De buenas intenciones, está lleno el camino al infierno y yo preguntaría ¿y si las intenciones NO son tan buenas, significa un atajo? Con esto me refiero a las supuestas intenciones que manifiesta siempre Ebrard en relación a hacer de la Ciudad de México una especie de ciudad primermundista. La verdad es que una sola ciudad no puede desprenderse de las condicines imperantes en el resto del país al que pertenece, y peor aún si ese país tiene la nada honrosa estadística de más de 50 millones de personas en pobreza extrema. Y es que por ahí habría que empezar, por aclararle al petulante jefe de gobierno que la ciudad NO le pertenece a él, aunque su tono e intención en cuanta declaración que hace a los medios, lleva esa carga de apropiación, como si fuera él mismo quien diseñara y ejecutara cuanto programa se lleva a cabo, pretendiendo que nadie sabe que cuenta con un ejército de colaboradores y asesores... aunque no se distingan precisamente por su eficiencia.
Parece que Ebrard siempre se quiere pasar de listo o supone que todos somos unos idiotas, pues se le llena la boca cuando habla de lo bien que funciona su prograna de bicicletización de la capirucha, aplicado a la snob colonia Condesa. El siempre apretujado jefe de gobierno presume que elprograma ha sido todo un éxito porque las carísimas bicis no has sufrido vandalismo y siguen estando completítas. Y ha habido incluso quienes han comparado este logro con lo que se vive en la ciudad de Amsterdam. El problema, monsieur Ebrard es que la Condesa NO es la Ciudad de México, ¿por qué no trata de aplicar ese tipo de programas en Iztapalapa, la colonia Buenos Aires o por algún rumbo de la ciudad menos fresa que la colonia donde su mujercita sale a pasear sus perritos rodeada de guaruras?
Entiéndalo Marcelito NO VIVIMOS EN EL PRIMER MUNDO y usted está necio en construir Supervías cuando en el primer mundo lo que están haciendo es acabar con ellas. Las condiciones en las que se encuentran las calles de la Ciudad de México en la temporada de lluvias son una verdadera verguenza y un auténtico peligro ¿no debería de empezar por ahí? ¿o es que para sus aspiraciones presidenciales, esto no se puede traducir en un beneficio económico para el financiamiento de su campaña?
Parece que Ebrard siempre se quiere pasar de listo o supone que todos somos unos idiotas, pues se le llena la boca cuando habla de lo bien que funciona su prograna de bicicletización de la capirucha, aplicado a la snob colonia Condesa. El siempre apretujado jefe de gobierno presume que elprograma ha sido todo un éxito porque las carísimas bicis no has sufrido vandalismo y siguen estando completítas. Y ha habido incluso quienes han comparado este logro con lo que se vive en la ciudad de Amsterdam. El problema, monsieur Ebrard es que la Condesa NO es la Ciudad de México, ¿por qué no trata de aplicar ese tipo de programas en Iztapalapa, la colonia Buenos Aires o por algún rumbo de la ciudad menos fresa que la colonia donde su mujercita sale a pasear sus perritos rodeada de guaruras?
Entiéndalo Marcelito NO VIVIMOS EN EL PRIMER MUNDO y usted está necio en construir Supervías cuando en el primer mundo lo que están haciendo es acabar con ellas. Las condiciones en las que se encuentran las calles de la Ciudad de México en la temporada de lluvias son una verdadera verguenza y un auténtico peligro ¿no debería de empezar por ahí? ¿o es que para sus aspiraciones presidenciales, esto no se puede traducir en un beneficio económico para el financiamiento de su campaña?
viernes, 24 de septiembre de 2010
EL PITONISO EBRARD Y LAS CUCARACHAS
Hace unos días ví un programa en el que se discutían los graves daños y las consecuencias que traerá para este mundo (el único que tenemos, por lo pronto) el cambio climático. Quienes intervenían eran auténticos expertos de varios países y una de las más importantes conclusiones fue el sugerir que en lugar de "cambio" fueran utilizadas las palabras CRISIS o PROBLEMA, ya que éstas definen con mayor exactitud la gravedad del problema. Sin duda creo que tienen toda la razón, pues no son pocos los que relacionan este delicado asunto con las simples cuestiones del pronóstico del tiempo, de las ignorantes locutoras de los noticieros televisivos.
Por cierto que la semana pasada de nuevo Ebrard la quizo hacer de Pitoniso meteorológico curándose en salud al pronosticar una especie de Diluvio Universal para SU Ciudad de México, con la llegada a costas mexicanas del huracán Karl. Si en verdad le preocupàran estos temas como consecuencia de los desastres ecológicos, entonces no estaría tan empeñadp en el derribo de miles de árboles para construir la Supervía Poniente o ¿qué no estarán enterados sus asesores de cómo afectan este tipo de acciones el medio ambiente? ¿o se tratará sólo de crear una psocósis colectiva para seguir praticando métodos de control masivo?
El asunto es que Karl nunca azotó el D.F., pero a los jarochos si les pegó una super friega. Cómo será de fuerte el instinto hasta para los insectos, que dicen que en Veracruz se dieron cuenta de la magnitud del problema que traería consigo Karl, cuando observaron que las cucarachas estaban huyendo despavoridas poco antes de que el ciclón entrara al puerto.
Hoy que pasé por Luis Cabrera --una de las vialidades que se verán muy afectadas si se construye la Supervía Poniente-- pude ver en un buen número de casas letreros anunciando que están a la venta. No pude evitar pensar en seres humanos que huyen como cucarachas en lugar de ser solidarios. En personas egoístas e indiferentes que nada les importa que el gobierno tome decisiones equivocadas que afectan no sólo derechos patrimoniales, sino a todo un ecosistema. A esos bichos sólo les interesa vender antes de que sus propiedades se devalúen. Por eso estamos como estamos en esta ciudad, en este país.
Por cierto que la semana pasada de nuevo Ebrard la quizo hacer de Pitoniso meteorológico curándose en salud al pronosticar una especie de Diluvio Universal para SU Ciudad de México, con la llegada a costas mexicanas del huracán Karl. Si en verdad le preocupàran estos temas como consecuencia de los desastres ecológicos, entonces no estaría tan empeñadp en el derribo de miles de árboles para construir la Supervía Poniente o ¿qué no estarán enterados sus asesores de cómo afectan este tipo de acciones el medio ambiente? ¿o se tratará sólo de crear una psocósis colectiva para seguir praticando métodos de control masivo?
El asunto es que Karl nunca azotó el D.F., pero a los jarochos si les pegó una super friega. Cómo será de fuerte el instinto hasta para los insectos, que dicen que en Veracruz se dieron cuenta de la magnitud del problema que traería consigo Karl, cuando observaron que las cucarachas estaban huyendo despavoridas poco antes de que el ciclón entrara al puerto.
Hoy que pasé por Luis Cabrera --una de las vialidades que se verán muy afectadas si se construye la Supervía Poniente-- pude ver en un buen número de casas letreros anunciando que están a la venta. No pude evitar pensar en seres humanos que huyen como cucarachas en lugar de ser solidarios. En personas egoístas e indiferentes que nada les importa que el gobierno tome decisiones equivocadas que afectan no sólo derechos patrimoniales, sino a todo un ecosistema. A esos bichos sólo les interesa vender antes de que sus propiedades se devalúen. Por eso estamos como estamos en esta ciudad, en este país.
martes, 14 de septiembre de 2010
LOS SEGUNDOS PISOS SON UN RETROCESO, NO UN PROGRESO
El martes 7 de septiembre se publicó en CNN EXPANSION. COM un interesantísmo artículo que demuestra que el gobierno del D.F. está en contra del progreso, pues las vialidades elevadas están en vías de extinción en otros países. Transcribo íntegro dicho artículo por considerarlo realmente interesante:
Por Celina Yamashiro*
Antes de que existiera el segundo piso del periférico podía trasladarme en coche desde el poniente a cualquier punto del DF en un lapso no mayor a una hora. Hoy, dicha infraestructura representa un gran embudo vehicular en horas pico.
En cuatro años, la mala planeación elevó el número de autos y nos atrapó en un tráfico permanente. Sin embargo, las autoridades mantienen el discurso de que pavimentar es sinónimo de progreso, cuando países como Estados Unidos tuvieron que derrumbar los segundos pisos y los freeways, para impulsar un transporte público y eficiente, que mejore la conectividad.
Al menos siete vialidades elevadas de Estados Unidos desaparecerán: Cleveland, Seattle, Oklahoma City, New Haven, Buffalo, Syracuse y Baltimore. Corea del Sur pretende eliminar la autopista principal Cheonggye Expressway, para restaurar el canal Cheonggyecheon y rescatar los espacios naturales, y mejorar la calidad de vida de sus habitantes y del medio ambiente.
México va en retroceso. La inexistencia de una planeación urbana integral converge con el interés político de algunos gobernantes empecinados en hacer desaparecer las escasas zonas verdes y la recarga de mantos acuíferos que permiten un menor hundimiento de la ciudad; y en empalmar las vialidades con más concreto para construir obras como la supervía Sur-Poniente, que sólo promoverá el aumento de las horas-hombre arriba del auto, y no el disfrute de espacios públicos y culturales.
La Secretaría de Transporte y Vialidad reconoce que ni siquiera se tiene la capacidad para cuidar la infraestructura existente, porque las autoridades no se coordinan entre ellas, y menos con la iniciativa privada, para llevar a cabo obras de construcción y mantenimiento.
Ésta es una de las razones por las que las calles y banquetas lucen como queso gruyère, mutiladas y con escombros. Después de que son pavimentadas, las delegaciones otorgan permisos a los privados para abrir zanjas e instalar fibra óptica, telefonía y agua, entre otros servicios.
Por si fuera poco, se desconoce el destino del "apoyo económico para las colonias afectadas" que pagan los privados por dichos permisos a las delegaciones, que no están obligadas a reportar a la ciudadanía en qué se gastan los recursos públicos.
El arrojo de esa cadenita ineficiente no sólo se centra en el derroche oderrumbe de piedras y fierros innecesarios, sino en el costo social y económico que deriva de decisiones urbanas incongruentes, que ya se reflejan en el aumento de enfermedades como el estrés y las adicciones a los medicamentos relajantes, para poder sobrevivir en una ciudad poco o nada sustentable.
¿De qué nos sirve invertir en vialidades que no nos llevan adonde queremos o necesitamos ir, cuando existen prioridades urgentes como el relleno de baches provocados por las lluvias o la sincronización de semáforos para alivianar el tráfico de la ciudad?
*Desde 1997 cubre los sectores de infraestructura y transporte en diferentes medio de comunicación.
Los segundos pisos quedaron en el pasado
Al menos siete vialidades elevadas de EE.UU. desaparecerán, de acuerdo con Celina Yamashiro; la experta en infraestructura opina que la Ciudad de México carece de planeación urbana integral.
Por Celina Yamashiro*
Antes de que existiera el segundo piso del periférico podía trasladarme en coche desde el poniente a cualquier punto del DF en un lapso no mayor a una hora. Hoy, dicha infraestructura representa un gran embudo vehicular en horas pico.
En cuatro años, la mala planeación elevó el número de autos y nos atrapó en un tráfico permanente. Sin embargo, las autoridades mantienen el discurso de que pavimentar es sinónimo de progreso, cuando países como Estados Unidos tuvieron que derrumbar los segundos pisos y los freeways, para impulsar un transporte público y eficiente, que mejore la conectividad.
Al menos siete vialidades elevadas de Estados Unidos desaparecerán: Cleveland, Seattle, Oklahoma City, New Haven, Buffalo, Syracuse y Baltimore. Corea del Sur pretende eliminar la autopista principal Cheonggye Expressway, para restaurar el canal Cheonggyecheon y rescatar los espacios naturales, y mejorar la calidad de vida de sus habitantes y del medio ambiente.
México va en retroceso. La inexistencia de una planeación urbana integral converge con el interés político de algunos gobernantes empecinados en hacer desaparecer las escasas zonas verdes y la recarga de mantos acuíferos que permiten un menor hundimiento de la ciudad; y en empalmar las vialidades con más concreto para construir obras como la supervía Sur-Poniente, que sólo promoverá el aumento de las horas-hombre arriba del auto, y no el disfrute de espacios públicos y culturales.
La Secretaría de Transporte y Vialidad reconoce que ni siquiera se tiene la capacidad para cuidar la infraestructura existente, porque las autoridades no se coordinan entre ellas, y menos con la iniciativa privada, para llevar a cabo obras de construcción y mantenimiento.
Ésta es una de las razones por las que las calles y banquetas lucen como queso gruyère, mutiladas y con escombros. Después de que son pavimentadas, las delegaciones otorgan permisos a los privados para abrir zanjas e instalar fibra óptica, telefonía y agua, entre otros servicios.
Por si fuera poco, se desconoce el destino del "apoyo económico para las colonias afectadas" que pagan los privados por dichos permisos a las delegaciones, que no están obligadas a reportar a la ciudadanía en qué se gastan los recursos públicos.
El arrojo de esa cadenita ineficiente no sólo se centra en el derroche oderrumbe de piedras y fierros innecesarios, sino en el costo social y económico que deriva de decisiones urbanas incongruentes, que ya se reflejan en el aumento de enfermedades como el estrés y las adicciones a los medicamentos relajantes, para poder sobrevivir en una ciudad poco o nada sustentable.
¿De qué nos sirve invertir en vialidades que no nos llevan adonde queremos o necesitamos ir, cuando existen prioridades urgentes como el relleno de baches provocados por las lluvias o la sincronización de semáforos para alivianar el tráfico de la ciudad?
*Desde 1997 cubre los sectores de infraestructura y transporte en diferentes medio de comunicación.
PROPUESTAS (DECOROSAS) A MONSIEUR EBRARD
Aprovechando que los gobiernos local y federal están eufóricos por las celebraciones (nada austeras) de estas fiestas patrias, quisiera hacer -desde este espacio- dos propuestas a Don Ebrard:
¿Qué le parecería, en vista de que está tan obsesionado con el asunto de la Supervía poniente, dejar su departamentazo en la Colonia Condesa y mudarse a la zona por la que su gobierno pretende pasar la mentada Supervía? De esa manera nos dejaría callados a todos los que nos hemos manifestado en contra del proyecto y demostraría que sus argumentos para construirla son avalados por acciones y que no es movido por oscuros intereses económicos para financiar su campaña presidencial. Por supuesto no se trata de que alguien de su investidura se vaya a vivir a las barrancas como si fuera una especie de Tarzán del siglo XXI, ni Dios lo mande lic., sabemos de su rancio abolengo avalado por tan ilustres y afrancesados apellidos. Hay bastantes zonas residenciales en las cuales usted podría "sentar sus reales" (como decían las abuelas) sin que fuera en detrimento de su calidad de vida... bueno, eso si a usted no le molesta que le pasen por encima de la cabeza miles de automóviles por el resto de su vida; o lo que eso representará para sus pulmones por la baja calidad del aire que respirará, sin hablar del asunto de conciencia por la cantidad de árboles que se talarán para cumplirle el Super capricho.
Lo que si le recomiendo es que no considere la posibilidad de mudarse a la colonia La Malinche porque no creo que ahí sería del todo bien recibido.
La otra propuesta es aún más sencilla, pues no tendría que mudarse de su glamorosa colonia Condesa:
¿Qué le parece si en lugar de construir la Supervía por el lado poniente, lo hace un poco más al centro? Bueno, no le puedo dar las coordenadas exactas ya que no soy ni topógrafo, ni geógrafo pero la idea sería que pasara justo por encima del Parque México, ese en donde su esposa (rodeada de guaruras) saca a pasear a sus perritos. Una de las principales ventajas de esta idea es que resultaría mucho más fácil conectar la Supervía con el circuito Bicentenario que tantas satisfacciones (y dinero) le han dado. Por otro lado sólo se enfrentaría a los reclamos de gente igual que usted, sofisticada y decente, no como esos rijosos sureños que se oponen al progreso. Quizá no habría protestas porque en nuestro país la gente bien considera que es de nacos manifestarse. Ahora que escribo esto se me está ocurriendo que la Supervía podría correr de La Condesa al Ayuntamiento y así haría el viaje en su auto o en bicicleta... que tanto le gusta (me refiero al medio de transporte).
Espero que estos días de fiesta le sirvan para reflexionar y darse cuenta que la construcción de una Supervía es una auténtica locura!
¿Qué le parecería, en vista de que está tan obsesionado con el asunto de la Supervía poniente, dejar su departamentazo en la Colonia Condesa y mudarse a la zona por la que su gobierno pretende pasar la mentada Supervía? De esa manera nos dejaría callados a todos los que nos hemos manifestado en contra del proyecto y demostraría que sus argumentos para construirla son avalados por acciones y que no es movido por oscuros intereses económicos para financiar su campaña presidencial. Por supuesto no se trata de que alguien de su investidura se vaya a vivir a las barrancas como si fuera una especie de Tarzán del siglo XXI, ni Dios lo mande lic., sabemos de su rancio abolengo avalado por tan ilustres y afrancesados apellidos. Hay bastantes zonas residenciales en las cuales usted podría "sentar sus reales" (como decían las abuelas) sin que fuera en detrimento de su calidad de vida... bueno, eso si a usted no le molesta que le pasen por encima de la cabeza miles de automóviles por el resto de su vida; o lo que eso representará para sus pulmones por la baja calidad del aire que respirará, sin hablar del asunto de conciencia por la cantidad de árboles que se talarán para cumplirle el Super capricho.
Lo que si le recomiendo es que no considere la posibilidad de mudarse a la colonia La Malinche porque no creo que ahí sería del todo bien recibido.
La otra propuesta es aún más sencilla, pues no tendría que mudarse de su glamorosa colonia Condesa:
¿Qué le parece si en lugar de construir la Supervía por el lado poniente, lo hace un poco más al centro? Bueno, no le puedo dar las coordenadas exactas ya que no soy ni topógrafo, ni geógrafo pero la idea sería que pasara justo por encima del Parque México, ese en donde su esposa (rodeada de guaruras) saca a pasear a sus perritos. Una de las principales ventajas de esta idea es que resultaría mucho más fácil conectar la Supervía con el circuito Bicentenario que tantas satisfacciones (y dinero) le han dado. Por otro lado sólo se enfrentaría a los reclamos de gente igual que usted, sofisticada y decente, no como esos rijosos sureños que se oponen al progreso. Quizá no habría protestas porque en nuestro país la gente bien considera que es de nacos manifestarse. Ahora que escribo esto se me está ocurriendo que la Supervía podría correr de La Condesa al Ayuntamiento y así haría el viaje en su auto o en bicicleta... que tanto le gusta (me refiero al medio de transporte).
Espero que estos días de fiesta le sirvan para reflexionar y darse cuenta que la construcción de una Supervía es una auténtica locura!
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